sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amor del rizo lunar,
todas las horas son el eclipse de un amor ha salvar,
que hasta los horizontes se funden en medio de un mar.
todas las horas son el eclipse de un amor ha salvar,
que hasta los horizontes se funden en medio de un mar.
Vuelven sus gotas al mar,
se vive su copla con un beso más.
se vive su copla con un beso más.
Es como si los versos fundieran su brisa,
de ver a la luna mirar a los labios
de un sol de verdad,
que bien es mirar,
la copla y sus besos viendo a un sueño volar.
de ver a la luna mirar a los labios
de un sol de verdad,
que bien es mirar,
la copla y sus besos viendo a un sueño volar.
Y vuelven los besos,
y vuelven las rimas,
se hacen llorar
para ver a los tiempos al compás de una verdad.
y vuelven las rimas,
se hacen llorar
para ver a los tiempos al compás de una verdad.
Se abren los versos,
se une el eclipse
de un cielo al tener su bondad,
de ver a los rayos
consumidos a un lado
y ver su poesía
en mis dos manos
que no escapará.
se une el eclipse
de un cielo al tener su bondad,
de ver a los rayos
consumidos a un lado
y ver su poesía
en mis dos manos
que no escapará.
Así es como el rizo lunar,
abre su copla por un beso más,
ese que enciende su rima al mirar
ese que no apaga a los sueños
ni caen sobre el mar,
es el verso lunar,
de ver como los regalos
se vuelven reales
a un paso más
porque más allá de sus ciclos
su eclipse es mortal
de ver al amor
volando en su libertad,
hasta que los cielos despiden su aroma
para poder saborear
pues la miel de sus labios me vuelve a matar.
abre su copla por un beso más,
ese que enciende su rima al mirar
ese que no apaga a los sueños
ni caen sobre el mar,
es el verso lunar,
de ver como los regalos
se vuelven reales
a un paso más
porque más allá de sus ciclos
su eclipse es mortal
de ver al amor
volando en su libertad,
hasta que los cielos despiden su aroma
para poder saborear
pues la miel de sus labios me vuelve a matar.