Nos desafinamos porque dejamos de vibrar a la misma frecuencia.
Mantener la misma nota requiere esfuerzo y paciencia.
Una mala vibración,
una gran consecuencia.
Un silencio en un patrón,
que marca la diferencia.
En vez de afinarte,
buscas más tonalidades,
ya que eso te ahorra
pasar por dificultades.
¿No te das cuenta de que estás creando escalas irreales
y estás olvidándote de que no hay dos notas iguales?
Mantener la misma nota requiere esfuerzo y paciencia.
Una mala vibración,
una gran consecuencia.
Un silencio en un patrón,
que marca la diferencia.
En vez de afinarte,
buscas más tonalidades,
ya que eso te ahorra
pasar por dificultades.
¿No te das cuenta de que estás creando escalas irreales
y estás olvidándote de que no hay dos notas iguales?