Amor desesperado

debiloto

Poeta adicto al portal
Decirte que la noche esta oscura y silenciosa,

que tenues murmullos son la vida del bosque,


Que el viento de la noche se lleva los recuerdos,

que tus besos se pierden lentamente en la inmensa sombra.


Decirte que te quise, más allá de esta noche lóbrega,

donde no hay un castillo ni lobos hambrientos,


Donde solo hay fuego pero no es el infierno,

es mi pecho encendido de lujuria, que me quema.


Pensar que no estas a mi lado, solo tengo tu recuerdo,

que la noche se hace larga, interminable y triste,


Que no hay estrella que me mire, ni la luz que me alumbre,

ni una mano se posa en mi pecho para calmar mi arritmia,


Que importan las estrellas la luna, ni la oscuridad que envuelve,

si mi amor no ha sido capaz de retenerte a mi lado y tú has partido,


Te quisiera a mi lado para apagar mi fuego, para intentar,

llegar a tus besos, a tu cuerpo, llegar donde solo yo he llegado.


La misma noche que sobre la pradera húmeda voló la fantasía,

Y fuimos uno solo para beber nuestra respiración echa agua,


Salobre como el mar, con olas de pasión tormenta de cuerpos,

sin pensar el mañana, sin pensar en después solo pensando amor.


JUAN CARLOS VILLANUEVA​
 
Decirte que la noche esta oscura y silenciosa,

que tenues murmullos son la vida del bosque,


Que el viento de la noche se lleva los recuerdos,

que tus besos se pierden lentamente en la inmensa sombra.


Decirte que te quise, más allá de esta noche lóbrega,

donde no hay un castillo ni lobos hambrientos,


Donde solo hay fuego pero no es el infierno,

es mi pecho encendido de lujuria, que me quema.


Pensar que no estas a mi lado, solo tengo tu recuerdo,

que la noche se hace larga, interminable y triste,


Que no hay estrella que me mire, ni la luz que me alumbre,

ni una mano se posa en mi pecho para calmar mi arritmia,


Que importan las estrellas la luna, ni la oscuridad que envuelve,

si mi amor no ha sido capaz de retenerte a mi lado y tú has partido,


Te quisiera a mi lado para apagar mi fuego, para intentar,

llegar a tus besos, a tu cuerpo, llegar donde solo yo he llegado.


La misma noche que sobre la pradera húmeda voló la fantasía,

Y fuimos uno solo para beber nuestra respiración echa agua,


Salobre como el mar, con olas de pasión tormenta de cuerpos,

sin pensar el mañana, sin pensar en después solo pensando amor.


JUAN CARLOS VILLANUEVA​
Bello poema, sobrevuela tus versos una certera melancolía de la ausencia enmarcada en una sensible y hermosa escritura. Me ha gustado mucho amigo Juan Carlos. Un abrazo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba