carla2428
Poeta recién llegado
Tu ausencia, va perforando mi corazón como navajas de sal, quemando mis ojos dejándome tan solo con una imagen imprenta en la arena.
El sonido de tu voz aturde mis oídos, dulce y dolorosa canción, aunque estés a miles de kilómetros sigues aumentando mi dolor.
Este exceso desmedido de amor no correspondido tristemente me llena de dolor y sufrimiento. Tu belleza sigue intacta en mis recuerdos que carcomen mis entrañas y en mi mente aun tus palabras giran.
Lentamente me voy evaporando como un triste charco que quedó después de la lluvia.
No lloro el hecho de que no me ame, lloro este amor que de alguna forma tendré que echar al fuego eterno como algo que se desea olvidar.
Mi sangre se va congelando conforme se va derramando, se vuelve espesa y pesada y hasta me duele su circular.
Se bien que llorar no me sacara del infierno del rechazo, se que de nada servirá, pero mi alma se a vuelto ciega y solo sabe llorar, su sonrisa se borró, sus ojos se emblanquecieron y sus oídos sordos se han quedado, tan solo queda tu fotografía enterrada en mi mente y mil agujas clavadas en mi pobre corazón.
El sonido de tu voz aturde mis oídos, dulce y dolorosa canción, aunque estés a miles de kilómetros sigues aumentando mi dolor.
Este exceso desmedido de amor no correspondido tristemente me llena de dolor y sufrimiento. Tu belleza sigue intacta en mis recuerdos que carcomen mis entrañas y en mi mente aun tus palabras giran.
Lentamente me voy evaporando como un triste charco que quedó después de la lluvia.
No lloro el hecho de que no me ame, lloro este amor que de alguna forma tendré que echar al fuego eterno como algo que se desea olvidar.
Mi sangre se va congelando conforme se va derramando, se vuelve espesa y pesada y hasta me duele su circular.
Se bien que llorar no me sacara del infierno del rechazo, se que de nada servirá, pero mi alma se a vuelto ciega y solo sabe llorar, su sonrisa se borró, sus ojos se emblanquecieron y sus oídos sordos se han quedado, tan solo queda tu fotografía enterrada en mi mente y mil agujas clavadas en mi pobre corazón.