dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Somos pobres. De la escasa tierra
vivimos yo, mi mujer y un hijo.
Cerezas y pan por la mañana
y a la noche pan con higo.
Al plantar los árboles sobrevivieron
porque no los entregamos al olvido,
porque siendo plantones jóvenes
los resguardamos del ventisco
que soplaba desde el norte
en el invierno, del hielo, del granizo,
y ahora nos devuelven alegres
los cuidados que han recibido,
que un árbol es un ser vivo
y también sabe ser agradecido.
Eladio Parreño Elías
11-Mayo-2011