Aquamarina
Poeta recién llegado
Me ofrecieron los besos que llevaban al cielo
y me dieron la copa de la cruel soledad,
me brindaron caricias con fingida bondad
y sembraron mi senda con espinas de duelo.
Y con dulces palabras me llenaron de anhelo,
y después me clavaron en la cruz de impiedad,
y cubrieron mis sueños con la triste verdad,
del engaño perverso, que nos da desconsuelo
Y cargando mis penas proseguí mi destino,
con quimera marchita, con mi vida sombría,
mas mi suerte bendita te llevó a mi camino
y tu tierna presencia me llenó de alegría,
desterrando mis llantos, me envolvía en el trino
de tu voz melodiosa, que acabó mi agonía!