sara0305
Poeta fiel al portal
Mienten todas tus ausencias
todos tus olvidos empapados de recuerdos
nuestros cuerpos infinitos aún siguen vivos
jugando en las sombras en aquel rincón
nuestro como la historia del ayer, taciturna.
Estás aquí, eso es todo, tu presencia en mí
es más tangible que esta soledad fermentada.
Basta con invocar tu nombre, para tenerte
a mi lado, y besar tu frente mojada de desgracias.
Porque vives en tu muerte, porque estás presente
nunca te fuiste aquella tarde de noviembre
solo tu cuerpo oxidado de amor partió .
Tu amor verdadero, el amor genuino, el amor eterno
se quedó columpiándose en mi regazo de niña
impregnando el espacio de esta fe ciega.
No le creo a los relojes retorcidos por el tiempo
nada de eso existe en este espacio ocupado
solo por nuestros silencios..el silencio de los ecos
trastornados en la miradas de nuestros ojos ciegos.
Sigues aquí en los témpanos de tus brazos
en tu boca quieta, inerte en el amor de mis labios.
Sigues aquí, esperando tan solo que el orgullo
deje de ser la coraza que te envuelve desde niño.
Sara Montaño
Derechos Reservados
todos tus olvidos empapados de recuerdos
nuestros cuerpos infinitos aún siguen vivos
jugando en las sombras en aquel rincón
nuestro como la historia del ayer, taciturna.
Estás aquí, eso es todo, tu presencia en mí
es más tangible que esta soledad fermentada.
Basta con invocar tu nombre, para tenerte
a mi lado, y besar tu frente mojada de desgracias.
Porque vives en tu muerte, porque estás presente
nunca te fuiste aquella tarde de noviembre
solo tu cuerpo oxidado de amor partió .
Tu amor verdadero, el amor genuino, el amor eterno
se quedó columpiándose en mi regazo de niña
impregnando el espacio de esta fe ciega.
No le creo a los relojes retorcidos por el tiempo
nada de eso existe en este espacio ocupado
solo por nuestros silencios..el silencio de los ecos
trastornados en la miradas de nuestros ojos ciegos.
Sigues aquí en los témpanos de tus brazos
en tu boca quieta, inerte en el amor de mis labios.
Sigues aquí, esperando tan solo que el orgullo
deje de ser la coraza que te envuelve desde niño.
Sara Montaño
Derechos Reservados