Laidia
Poeta fiel al portal
Cuando el amor que nos prometimos fue eterno,
cuando tu mirada sedujo a la mia,
cuando tus labios rozaron los mios,
cuando tus abrazos eran de un sincero cariño,
y el respeto era la mayor virtud.
Teniamos todo a nuestro favor,
menos la opción de estar unidos.
Una noche a contrareloj,
para cambiar un destino.
En aquella plaza frente a Bernini,
entre la fuente y la iglesia,
nos prometimos amor eterno.
Yo te hice una promesa,
y tu duplicastes su valor
cantando hacia los fines nuestro amor.
El amanecer nos separó,
y nunca volvimos a vernos.
Ahora es un maravilloso recuerdo,
de un viaje tan loco como perfecto.
cuando tu mirada sedujo a la mia,
cuando tus labios rozaron los mios,
cuando tus abrazos eran de un sincero cariño,
y el respeto era la mayor virtud.
Teniamos todo a nuestro favor,
menos la opción de estar unidos.
Una noche a contrareloj,
para cambiar un destino.
En aquella plaza frente a Bernini,
entre la fuente y la iglesia,
nos prometimos amor eterno.
Yo te hice una promesa,
y tu duplicastes su valor
cantando hacia los fines nuestro amor.
El amanecer nos separó,
y nunca volvimos a vernos.
Ahora es un maravilloso recuerdo,
de un viaje tan loco como perfecto.