noxifer
Poeta recién llegado
Un suspiro compartido
fue la flecha.
Una pensamiento distraído
fue el blanco.
Y lo único que quedó,
fue un silencio.
Un silencio delicado, tímido, ermitaño.
Un silencio perdido.
Entre un cielo recién pintado
con la espuma de un sueño
y el calor de un aliento.
Entre la fuerza de una mirada
y el fulgor de un verso;
(un verso oscuro y secreto,
por supuesto).
Un verso ígneo, ardiente, apasionado
que conjugó a dos seres
trazando locuras,
trazando conspiraciones.
Mientras ocultaban:
sonrisas cómplices,
miradas pícaras,
abrazos abrasadores.
Porque hasta la luna,
supiera lo que supiera,
nunca contaría
lo que en secreto compartían.
Porque hasta el silencio
escuchara lo que escuchara
Nunca revelaría
lo que sólo ellos sabían.
Ocultarían al mundo y al viento
sus dos pares de huellas,
sus agitados corazones,
sus dos cuerpos en vela.
Entre versos profundos
y palabras cifradas.
En rincones ocultos,
en miradas disfrazadas.
Porque así,
por los siglos de los siglos,
la noche y el tiempo
esconderán aquél fuego:
aquél aliento ardiente,
aquél oscuro juego.
Porque así,
por los tiempos de los tiempos,
besándose ocultos,
besándose en silencio,
ellos eternizarán juntos
aquél delirio prófugo;
aquél amor secreto.