Amor es demencia, y su médico, la ausencia; la ausencia de lo que amas es el espejo de la demencia. Vas como demente comiéndote el hambre en cada grito, enredada en pesadillas vuelves tu mundo cenizas, para retarme a duelo en las trincheras, eres una criatura vestida con hojas de abedules tarareando silencios, desquiciada absurda que busca sangre y tierra en sus tumbas
Te asomas a mis persianas, cazando pájaros de luto, todo ha terminado, éxtasis en mi mundo hay. Demencia demente no lo intentes, tu mundo en cenizas esta.
