Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Cerróse el corazón estremecido,
aterrado por todos los fracasos.
No quiso abrir a nadie más los brazos
y se quedó en el alma adormecido.
Despertóse una tarde encanecido,
quiso recuperar tantos ocasos,
pero el Sol los perdió, los echó en vasos
que bebió algún galán que era querido.
Sin tersura en la piel, sin gallardía,
salió a buscar amor por los senderos,
mas no encontró jardines, ni veneros.
Pidiendo orientación en su hidalguía,
se topó con las risas y el espanto
y regresó la fuente de su llanto.
Amor esperó tanto,
que se cansó y se fue para otro lado
dejando al corazón abandonado.