Dulce_Amanecer
Poeta recién llegado
Describiría el día de hoy como el sonido dulce
que trae el agua del río al chocar con las rocas.
Recosté mi cabello sobre el agua de ese río
solo para escuchar tu voz salpicando mis oídos.
Y pude sentir en mis labios el sabor tenue de los tuyos
naufragando en la sencillez de mi entalle.
Tus manos hacían juego con el vaivén del agua
mientras las mías rozaban suavemente tu rostro.
Y te mire ahí, recostado en ese río.
Como queriendo imitar la sencillez del agua
y la calidez de las rocas.
Y tu silencio me supo tan dulce
como la misma tarde que alcanzaba la noche.
Y entonces tú y yo juntos recostamos los ojos
en la inmensidad de aquellas horas,
hasta que mis besos eclipsaron la noche mirándote.
No tuve más que contemplarte
para comprender el significado del amor
descrito en tus ojos.
Y eso me basto para desfallecer de amor esa misma tarde.
Fue la muerte más sublime y gloriosa
que jamás un ser humano haya experimentado.
Y mientras dejaba volar mi alma,
mi cuerpo se quedo en tus brazos, dormido
y mi corazón voló libre como el viento
jurándote amor eterno
que trae el agua del río al chocar con las rocas.
Recosté mi cabello sobre el agua de ese río
solo para escuchar tu voz salpicando mis oídos.
Y pude sentir en mis labios el sabor tenue de los tuyos
naufragando en la sencillez de mi entalle.
Tus manos hacían juego con el vaivén del agua
mientras las mías rozaban suavemente tu rostro.
Y te mire ahí, recostado en ese río.
Como queriendo imitar la sencillez del agua
y la calidez de las rocas.
Y tu silencio me supo tan dulce
como la misma tarde que alcanzaba la noche.
Y entonces tú y yo juntos recostamos los ojos
en la inmensidad de aquellas horas,
hasta que mis besos eclipsaron la noche mirándote.
No tuve más que contemplarte
para comprender el significado del amor
descrito en tus ojos.
Y eso me basto para desfallecer de amor esa misma tarde.
Fue la muerte más sublime y gloriosa
que jamás un ser humano haya experimentado.
Y mientras dejaba volar mi alma,
mi cuerpo se quedo en tus brazos, dormido
y mi corazón voló libre como el viento
jurándote amor eterno