Yo te recuerdo como un espejismo,
como esos labios que no se detienen,
mis ojos arden y se queman vivos,
quedó tu aliento como hoja perenne.
No quisiste abrir para oler mi alma,
tu amor fue perfume que se disipa,
mi excusa la droga que más engancha,
esa soledad que no se emancipa.
Y ahora paseo con nadie de la mano,
fuiste en mi cielo una estrella fugaz,
envío cartas con sobres en blanco
la ansiedad me meta con asiduidad.
Pasan los días, llegan los inviernos,
llegan los fríos de tu amor eterno.
como esos labios que no se detienen,
mis ojos arden y se queman vivos,
quedó tu aliento como hoja perenne.
No quisiste abrir para oler mi alma,
tu amor fue perfume que se disipa,
mi excusa la droga que más engancha,
esa soledad que no se emancipa.
Y ahora paseo con nadie de la mano,
fuiste en mi cielo una estrella fugaz,
envío cartas con sobres en blanco
la ansiedad me meta con asiduidad.
Pasan los días, llegan los inviernos,
llegan los fríos de tu amor eterno.
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