PORFIRIO
Poeta recién llegado
Vi al infinito cielo volverse en pura oscuridad,
cuando la tenue luz de sus ojos, dejó de brillar.
Juré jamás volver a amar y le entregué mi corazón
en sacrificio a mi eterno y oscuro amor.
Y vi mi corazón sobre sus delicadas manos,
latiendo fervorosamente y llorando en vano,
derramando gota a gota lágrimas de sangre
y morir lenta y dolorosamente, hasta secarse...
¡Gritaré, gritaré tanto como lo permita mi voz!
Gritaré al cielo y al infierno maldiciendo al amor...
por ahogar mis pensamientos y dejarme agonizar.
Moriré. Moriré y con mi último aliento diré te amo...
aquellas palabras que jamás pronunciaron sus labios
y que más que nada a su lado deseaba escuchar...
cuando la tenue luz de sus ojos, dejó de brillar.
Juré jamás volver a amar y le entregué mi corazón
en sacrificio a mi eterno y oscuro amor.
Y vi mi corazón sobre sus delicadas manos,
latiendo fervorosamente y llorando en vano,
derramando gota a gota lágrimas de sangre
y morir lenta y dolorosamente, hasta secarse...
¡Gritaré, gritaré tanto como lo permita mi voz!
Gritaré al cielo y al infierno maldiciendo al amor...
por ahogar mis pensamientos y dejarme agonizar.
Moriré. Moriré y con mi último aliento diré te amo...
aquellas palabras que jamás pronunciaron sus labios
y que más que nada a su lado deseaba escuchar...