Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube;RWUr3JWi9ZM]http://www.youtube.com/watch?v=RWUr3JWi9ZM[/video]
no os vi, señor, a vuestra alteza
cuando llegasteis veces algunas -
mas, siempre estoy a vuestras órdenes
siempre dispuesta, esta ardiente luna
no existe para mí, señor, mayor tristeza
que una lágrima de vuestra merced -
ni mayor felicidad hay en este mundo
que sentirme causa de vuestra sonrisa
os pertenezco, señor mío, porque os amo
como nadie os pudiese amar -
vos sois mi rey al que yo adoro
frente luminosa y piel de oro
corazón hermoso, mi fortaleza
eterna, es que no hay más belleza
que cuando de mi vida os hago el regalo
y llevo en la sangre vuestro nombre incrustado
como el diamante puro en vuestra espada -
¡oh, cómo es profunda vuestra mirada!
cómo me habéis cautivado...
y os doy las gracias por ello de la mejor manera...
vos tenéis a vuestra disposición entera
a esta mujer la cual en vos prisionera
feliz se siente en complaceros, señor -
sea cual fuere la tarea...
y como en el mar hondo y ancho
esta blancura de nieve
ahógase en ese sentir hermoso -
sin resistirse jamás a la marea...
vos lo sabéis - pues, os vuelvo a decir
cada día, cada noche y en cada momento
que este amor por vuestra señoría que yo siento
no se parece en nada a otros amores
de muchas damas y muchos señores
porque no es y nunca será igual lo que siento
en forma, espíritu y pensamiento -
ni tendrá la misma intensidad, ni será mejor...
así siempre yo soy vuestra - y os amo, mi señor
como hoja a merced del viento, de un árbol caída
tierra silenciosa bajo sus raíces, respiro
el aire nocturno... feliz en mis cadenas
vuestra prisionera soy por voluntad inquebrantable
la cual os entrego deseosa - hasta vuestro encuentro
cuento los días que pasan, meses y horas -
y sólo sé que mi universo sois vos...
de vuestra alteza depende mi existencia, mi destino
en las manos de mi rey dejo gustosa
para que disponga de él -
porque mi amor, oh señor, no tiene límite...
y beso el azul aposento donde mora el silencio -
corazón del sol palpitante en el pecho del firmamento
besan mis labios la noche de vuestra existencia
desde abajo para arriba, arriba hasta abajo
desde la tierra hasta el cielo, un largo beso - beso infinito
de luna siempre en espera, lista para morir cien veces
si fuera preciso - para daros todo de sí - y salvar de cualquier peligro
muriendo ella en vuestro lugar, viviendo por daros el gusto
agradable hacer vuestro andar por la vida -
y no es ya ninguna desconocida
mas, es de vuestra única propiedad
y vivir quiere solamente a vuestro antojo...
tanto amor, señor lindo, tanta admiración hacia vos
de pronto ninguna mujer habrá sentido -
tan devoto es este corazón agradecido
por todo el bien que me hacéis, mi rey azul...
os amo profundamente, mi señor, vos lo sois todo -
os ruego que jamás me apartéis de vuestro lado
porque sería mil veces mejor
que me hubieseis matado
antes de proporcionar semejante dolor agudo -
pero si me dejáis vuestra prisionera
os haré feliz, mi señor, sobremanera
y los dos seremos tan felices...
porque el amor que yo siento
no es comparable a tantos otros amores -
como la rosa azul de mi cielo
no se compara con las demás flores
ni se siente igual lo placentero
y lo que aborrecen otras, yo adoro
en mi amor por quien lo merece -
y vos sois el caballero distinguido
vuestra nobleza es bien conocida
os admiro por sabio, fuerte, poderoso, valiente
y consagro mi voz y mi aliento, y toda mi vida
a vuestro servicio, eternamente...
.
.
.
[11/01/2014]
no os vi, señor, a vuestra alteza
cuando llegasteis veces algunas -
mas, siempre estoy a vuestras órdenes
siempre dispuesta, esta ardiente luna
no existe para mí, señor, mayor tristeza
que una lágrima de vuestra merced -
ni mayor felicidad hay en este mundo
que sentirme causa de vuestra sonrisa
os pertenezco, señor mío, porque os amo
como nadie os pudiese amar -
vos sois mi rey al que yo adoro
frente luminosa y piel de oro
corazón hermoso, mi fortaleza
eterna, es que no hay más belleza
que cuando de mi vida os hago el regalo
y llevo en la sangre vuestro nombre incrustado
como el diamante puro en vuestra espada -
¡oh, cómo es profunda vuestra mirada!
cómo me habéis cautivado...
y os doy las gracias por ello de la mejor manera...
vos tenéis a vuestra disposición entera
a esta mujer la cual en vos prisionera
feliz se siente en complaceros, señor -
sea cual fuere la tarea...
y como en el mar hondo y ancho
esta blancura de nieve
ahógase en ese sentir hermoso -
sin resistirse jamás a la marea...
vos lo sabéis - pues, os vuelvo a decir
cada día, cada noche y en cada momento
que este amor por vuestra señoría que yo siento
no se parece en nada a otros amores
de muchas damas y muchos señores
porque no es y nunca será igual lo que siento
en forma, espíritu y pensamiento -
ni tendrá la misma intensidad, ni será mejor...
así siempre yo soy vuestra - y os amo, mi señor
como hoja a merced del viento, de un árbol caída
tierra silenciosa bajo sus raíces, respiro
el aire nocturno... feliz en mis cadenas
vuestra prisionera soy por voluntad inquebrantable
la cual os entrego deseosa - hasta vuestro encuentro
cuento los días que pasan, meses y horas -
y sólo sé que mi universo sois vos...
de vuestra alteza depende mi existencia, mi destino
en las manos de mi rey dejo gustosa
para que disponga de él -
porque mi amor, oh señor, no tiene límite...
y beso el azul aposento donde mora el silencio -
corazón del sol palpitante en el pecho del firmamento
besan mis labios la noche de vuestra existencia
desde abajo para arriba, arriba hasta abajo
desde la tierra hasta el cielo, un largo beso - beso infinito
de luna siempre en espera, lista para morir cien veces
si fuera preciso - para daros todo de sí - y salvar de cualquier peligro
muriendo ella en vuestro lugar, viviendo por daros el gusto
agradable hacer vuestro andar por la vida -
y no es ya ninguna desconocida
mas, es de vuestra única propiedad
y vivir quiere solamente a vuestro antojo...
tanto amor, señor lindo, tanta admiración hacia vos
de pronto ninguna mujer habrá sentido -
tan devoto es este corazón agradecido
por todo el bien que me hacéis, mi rey azul...
os amo profundamente, mi señor, vos lo sois todo -
os ruego que jamás me apartéis de vuestro lado
porque sería mil veces mejor
que me hubieseis matado
antes de proporcionar semejante dolor agudo -
pero si me dejáis vuestra prisionera
os haré feliz, mi señor, sobremanera
y los dos seremos tan felices...
porque el amor que yo siento
no es comparable a tantos otros amores -
como la rosa azul de mi cielo
no se compara con las demás flores
ni se siente igual lo placentero
y lo que aborrecen otras, yo adoro
en mi amor por quien lo merece -
y vos sois el caballero distinguido
vuestra nobleza es bien conocida
os admiro por sabio, fuerte, poderoso, valiente
y consagro mi voz y mi aliento, y toda mi vida
a vuestro servicio, eternamente...
.
.
.
[11/01/2014]
Última edición: