Dr Jose Roberto Hernandez
Poeta asiduo al portal
AMOR GUAJIRO
Cruzando un puente mala madera
bajo el rechine de los mil pasos
abajo seco, un río en letargo
en mis manos tus azucenas
Toco tu puerta de miles musgos
frías y dulces las entre tablas
el umbral abres con sonrisa y susto
me escondo entonces bajo tu falda
Las losas rotas pasan mi vista
bajo tu saya cabeza baja
aroma tostado de piel mulata
sudor, escombros, pelos y rayas
Del monte azul que soñaba entonces
terminamos secos bajo tu cama
los gritos paternos se oían lejos
a veces asomaban a la ventana
Como milico dormí de guardia
en un refugio entre tus ropas
no sé si el insomnio fueron tus sayas
pero despierto dormí en el alma
El rayo rey con sables ata
rendijas, albas y otra vez ropas
no sé si entiendas que vivir mata
cuando se duerme entre tus fajas
En puntas corro las losas rotas
y la piel que llevo esta descalza
un grito herido clava mi espalda
me vuelvo y sudo un millón de gotas
Tabaco mocho sombrero y yunta
olor a aguardiente sobre sus alas
abrazo fiero sobre mis hombros
y un peludo beso mi cara mancha
Cincuenta años de aquella noche
dormido el padre de sombrero y yunta
no sé si amo a su hija hermosa
más que el abrazo de aquella tarde
Vampi
Cruzando un puente mala madera
bajo el rechine de los mil pasos
abajo seco, un río en letargo
en mis manos tus azucenas
Toco tu puerta de miles musgos
frías y dulces las entre tablas
el umbral abres con sonrisa y susto
me escondo entonces bajo tu falda
Las losas rotas pasan mi vista
bajo tu saya cabeza baja
aroma tostado de piel mulata
sudor, escombros, pelos y rayas
Del monte azul que soñaba entonces
terminamos secos bajo tu cama
los gritos paternos se oían lejos
a veces asomaban a la ventana
Como milico dormí de guardia
en un refugio entre tus ropas
no sé si el insomnio fueron tus sayas
pero despierto dormí en el alma
El rayo rey con sables ata
rendijas, albas y otra vez ropas
no sé si entiendas que vivir mata
cuando se duerme entre tus fajas
En puntas corro las losas rotas
y la piel que llevo esta descalza
un grito herido clava mi espalda
me vuelvo y sudo un millón de gotas
Tabaco mocho sombrero y yunta
olor a aguardiente sobre sus alas
abrazo fiero sobre mis hombros
y un peludo beso mi cara mancha
Cincuenta años de aquella noche
dormido el padre de sombrero y yunta
no sé si amo a su hija hermosa
más que el abrazo de aquella tarde
Vampi