sabezC
.
Amor honesto
De nuevo me pides que conquiste
esa parte tuya que me idealiza,
que te rescate con unos versos
de veinticuatro años de abandono familiar,
de tu economía inexistente,
de tu carrera imposible
y mi cinismo que se desborda.
Mi vida, puedo rimar bonito,
puedo distraerte del horror de respirar,
de la política que nos hace más pobres,
de tu familia que quiere que sea mujer,
o de tu trabajo como puto cibernético pero,
nunca será más que anestesia.
No encuentro mejor acto amor que decirte:
¡Despierta!,
no tenemos el control de nada,
somos esclavos del dinero
y prisioneros de las circunstancias.
Tengamos o no tengamos suerte,
solo nos queda el día a día,
y la cara que aún no se frunce
al sonreírnos desnudos.
Te escribo para tener sexo,
es el poco placer verdadero,
es revancha de dos segundos
sin pensar en el mañana.
Así que ahora,
por favor,
en cinco te espero en cuatro.
De nuevo me pides que conquiste
esa parte tuya que me idealiza,
que te rescate con unos versos
de veinticuatro años de abandono familiar,
de tu economía inexistente,
de tu carrera imposible
y mi cinismo que se desborda.
Mi vida, puedo rimar bonito,
puedo distraerte del horror de respirar,
de la política que nos hace más pobres,
de tu familia que quiere que sea mujer,
o de tu trabajo como puto cibernético pero,
nunca será más que anestesia.
No encuentro mejor acto amor que decirte:
¡Despierta!,
no tenemos el control de nada,
somos esclavos del dinero
y prisioneros de las circunstancias.
Tengamos o no tengamos suerte,
solo nos queda el día a día,
y la cara que aún no se frunce
al sonreírnos desnudos.
Te escribo para tener sexo,
es el poco placer verdadero,
es revancha de dos segundos
sin pensar en el mañana.
Así que ahora,
por favor,
en cinco te espero en cuatro.
Última edición: