Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con precaución de fémina,
te aclaro varonil
y basado en propia deuda;
por más que viste en mí
las cartas de tu juego,
marcado mi reverso
tu juego descubrí.
No me hagas juramentos
que no habrás de cumplir.
Odas de lo sincero.
Palabras para ti.
Palabras como el viento,
que mece sentimientos
soplando sin sentir.
No me propongas vida
que no has de compartir.
Truncar expectativas,
no es juego para mi.
Tú, te irás cualquier día
dejando en mí, marchitas,
que una flor, un jardín.
No me ensueñes de amor
de amargo despertar.
¡Pesadillas! elige mi valor.
De franca realidad.
Que “sueños, sueños son”.
¡Y pobre corazón,
si lo hago mal soñar!
Y no me inspires versos
que ajena leerás.
¿Ves? Quimérico y adverso
de mi triste avatar,
escribo su tormento...
¡Ya, en tu hábito perverso,
me hiciste enamorar!
..................................................
te aclaro varonil
y basado en propia deuda;
por más que viste en mí
las cartas de tu juego,
marcado mi reverso
tu juego descubrí.
No me hagas juramentos
que no habrás de cumplir.
Odas de lo sincero.
Palabras para ti.
Palabras como el viento,
que mece sentimientos
soplando sin sentir.
No me propongas vida
que no has de compartir.
Truncar expectativas,
no es juego para mi.
Tú, te irás cualquier día
dejando en mí, marchitas,
que una flor, un jardín.
No me ensueñes de amor
de amargo despertar.
¡Pesadillas! elige mi valor.
De franca realidad.
Que “sueños, sueños son”.
¡Y pobre corazón,
si lo hago mal soñar!
Y no me inspires versos
que ajena leerás.
¿Ves? Quimérico y adverso
de mi triste avatar,
escribo su tormento...
¡Ya, en tu hábito perverso,
me hiciste enamorar!
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