Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amor inocente
Te quiero, eres faro en mi destino,
alumbras cada instante de mi vida,
por ti doy lo que tengo y no hay herida,
pues tu cariño es suave y cristalino.
Tu halago es la lisonja que mezquino,
no quiero que a otra niña des cabida,
te ansío para siempre y decidida
contigo voy andando aquel camino.
En una hermosa plaza nos sentamos,
tu dulce voz me canta Yo te adoro
y atiendo uno a uno tus reclamos.
Te miro y sé que es cierto, ya no hay lloro,
al fin enamorados nos besamos.
Amor tan inocente, vale oro.
Fabiana Piceda

Te quiero, eres faro en mi destino,
alumbras cada instante de mi vida,
por ti doy lo que tengo y no hay herida,
pues tu cariño es suave y cristalino.
Tu halago es la lisonja que mezquino,
no quiero que a otra niña des cabida,
te ansío para siempre y decidida
contigo voy andando aquel camino.
En una hermosa plaza nos sentamos,
tu dulce voz me canta Yo te adoro
y atiendo uno a uno tus reclamos.
Te miro y sé que es cierto, ya no hay lloro,
al fin enamorados nos besamos.
Amor tan inocente, vale oro.
Fabiana Piceda

