El higado y el lápiz.
Poeta recién llegado
1
exquisitas danzan sus lenguas
con la pobreza de sus manos
que se entierra en el seno
circular de sus memorias
y hacen temblar su pecho
de frío
su lecho de hambre con sus nombres
reclinados sobre la espalda
de su horizonte
se quitan el dolor con la sombra
se arropan de la muerte
del hambre
que crucifica el alma por dejarla sin pan
sus bocas cocidas se vuelven torpes
con sus labios de moda pasada
se abren el pecho con sus
manos de aire con sus
dedos de luz se tejen
los sueños
donde comen carne de su carne
y elevan un canto de silencio
al mar de sus parqués
con sus ojos de negras flores siembran
jardines para comer (alimentarse)
de piedra
y el corazón no sufra labran con versos (solo)
la mesa que no les da de comer porque los pobres
aman y no se pueden desgarrar ahora ocultan
una voz en un rincón de su vientre
ahí guardan su espacio su semilla
su vida su pan bajo el brazo
que les regalará alegrías
y no volverán a profanar
la pobreza de sus vidas
aunque sea insalubre
este amor
11
Navegó entre callejones
una flecha acerada en tierra,
atravesó un senil tequila,
un brandy con labial corriente;
fundió jirones de corazones
suturando con hilo de poca monta.
El viento envolvió en mantos,
ramificó el sol sus calores
en el barro.
Se sembraron con
una tetera y hojas de limonero,
en una cuenca de aguas
(turbadas) que asechan los rapaces.
poema extraido del poemario "EL HIGADO Y EL LAPIZ DE PROMETEO" por R.D.D.A y J.C.M.C. contacto: el_higado_y_el_lapiz_de_prometeo@yahoo.es