José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te amo sobre el hielo de mi alma tibia
en el fuego
donde las alas surcan lo prohibido.
Dame el prodigio de las notas de partitura hechizadas
con la melena de lengua solar que desprenden tus ojos,
llámame en el silencio más profundo de la noche
donde en el brillo de cada estrella
se escriba un sueño.
Entre sombras, dame la luz de neón de las avenidas
abrazando mi corazón desnudo
elevándolo hasta la incandescencia de tu cielo
donde todo nace, crece
transformándose en destello de nube.
No quiero ceniza de ascuas frías,
obséquiame con el calor joven que estremece
surtidor de manantial oculto
donde todo empieza.
Concédeme como afrenta a tu sol
en el horizonte que se desangra
antes que la luz agonice y se pierda entre las sombras.