Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Amor isleño
Te levantaste lenta esa mañana
para cumplir el rito de todos los Eneros
trenzaste tus cabellos blanquecinos
y luego te cubriste con tu mejor deseo.
Tus pies descalzos, lentos se deslizaron
por aquel puente gastado de madera
te sentaste en silencio y te embriagaste.
te entregaste al recuerdo de la mejor manera.
Tus ojos se fijaron en el sereno río
creíste vislumbrar de pronto su llegada
sobre esa balsa endeble movediza
que bailoteaba al son que el viento le ofrecía.
Imaginaste ver aparecer su cuerpo
bronceado por el sol de ese verano isleño.
Lo sentías llegar y palpitaba
tu cuerpo de mujer con solo su mirada.
Un día fue distinto en un lejano Enero
él detuvo su balsa fue camino a tu encuentro
no dijiste palabra, solo fueron dos cuerpos
que se abrazaron fuerte transformándose en fuego.
Esperaste su vuelta con tu mirada al río
pero todo fue en vano tu cuerpo estaba frío
solo quedó en tu alma guardado aquel recuerdo
que vuelve como un rito Enero tras Enero.
Mary Mura
Te levantaste lenta esa mañana
para cumplir el rito de todos los Eneros
trenzaste tus cabellos blanquecinos
y luego te cubriste con tu mejor deseo.
Tus pies descalzos, lentos se deslizaron
por aquel puente gastado de madera
te sentaste en silencio y te embriagaste.
te entregaste al recuerdo de la mejor manera.
Tus ojos se fijaron en el sereno río
creíste vislumbrar de pronto su llegada
sobre esa balsa endeble movediza
que bailoteaba al son que el viento le ofrecía.
Imaginaste ver aparecer su cuerpo
bronceado por el sol de ese verano isleño.
Lo sentías llegar y palpitaba
tu cuerpo de mujer con solo su mirada.
Un día fue distinto en un lejano Enero
él detuvo su balsa fue camino a tu encuentro
no dijiste palabra, solo fueron dos cuerpos
que se abrazaron fuerte transformándose en fuego.
Esperaste su vuelta con tu mirada al río
pero todo fue en vano tu cuerpo estaba frío
solo quedó en tu alma guardado aquel recuerdo
que vuelve como un rito Enero tras Enero.
Mary Mura
Última edición: