Hoy siento que eres la dueña de mi locura
porque llevo metido en el corazón, ese amor loco
capaz de transformarse en odio si me hieres
capaz de derretirme
si una mirada tierna y a la vez pícara
se suelta disimulada de tus ojos
para inquietar al aire que respiro.
Y digo loco, porque no lo puedo controlar
inmanejable torrente fluye por mis venas
golpeándome en los labios, obligándolos
a pegarse a los tuyos sin permiso
ni renuncia a volar.
Toda mi piel se estremece infantil
causándome la misma sensación
que la primera vez que te acaricié y supe
de tu piel suave y tersa, perfumada
con la iridiscencia de tu carácter inocente.
Toda mi piel se vuelve blindaje
y yo, reducto impenetrable
cuando a la ilusión
torturas de manera incomprensible
cuando la paz huye sin detenerse en reproches
y oculta las noches
en el silencio punzante
con el que amanece mal el día.
porque llevo metido en el corazón, ese amor loco
capaz de transformarse en odio si me hieres
capaz de derretirme
si una mirada tierna y a la vez pícara
se suelta disimulada de tus ojos
para inquietar al aire que respiro.
Y digo loco, porque no lo puedo controlar
inmanejable torrente fluye por mis venas
golpeándome en los labios, obligándolos
a pegarse a los tuyos sin permiso
ni renuncia a volar.
Toda mi piel se estremece infantil
causándome la misma sensación
que la primera vez que te acaricié y supe
de tu piel suave y tersa, perfumada
con la iridiscencia de tu carácter inocente.
Toda mi piel se vuelve blindaje
y yo, reducto impenetrable
cuando a la ilusión
torturas de manera incomprensible
cuando la paz huye sin detenerse en reproches
y oculta las noches
en el silencio punzante
con el que amanece mal el día.