jose angel pizarro nogues
Poeta recién llegado
Reentrada en el docto saber del ignorante meditabundo,
caderas perniciosas en la memoria, muslos de tinta, labios de girasol,
la vida monoplaza ibérica sentida.
A diez mil pies del suelo te recuerdo,
cosechadora de margaritas de cloro triste y estratagema,
tu amor en mí siempre permanecerá indemne y abstracto,
dará perfil a mis años de cazador de dinosaurios en líneas de la mano.
Sólo quiero decirte que siempre te querré,
incluso cuando nos borré el tiempo y la eternidad nos asista.
Un poema de amor debería decir te querré siempre
aunque ya no haya remedio.
Que el sufrimiento que siento me purifique.
Estas palabras están selladas con un beso,
mi pequeña niña perdida que no supe cuidar.
Recibeló
a diez mil pies de altura.
caderas perniciosas en la memoria, muslos de tinta, labios de girasol,
la vida monoplaza ibérica sentida.
A diez mil pies del suelo te recuerdo,
cosechadora de margaritas de cloro triste y estratagema,
tu amor en mí siempre permanecerá indemne y abstracto,
dará perfil a mis años de cazador de dinosaurios en líneas de la mano.
Sólo quiero decirte que siempre te querré,
incluso cuando nos borré el tiempo y la eternidad nos asista.
Un poema de amor debería decir te querré siempre
aunque ya no haya remedio.
Que el sufrimiento que siento me purifique.
Estas palabras están selladas con un beso,
mi pequeña niña perdida que no supe cuidar.
Recibeló
a diez mil pies de altura.