En tus lunares que eran de todo menos de lluvia
se sincronizaban los terremotos más transparentes
de la noche
se sincronizaban los terremotos más transparentes
de la noche
Yo fui la sombra náufraga que te envolvía,
el tímido verdugo que
se suicidaba en ti,
el tímido verdugo que
se suicidaba en ti,
la pálida esencia de la incertidumbre,
el deseo de ser el enemigo de las circunstancias,
el cristal insípido que nos hizo imprecisos
el deseo de ser el enemigo de las circunstancias,
el cristal insípido que nos hizo imprecisos
Yo fui ese ruido que estremeció tu muerte,
esa nota turbia que se enraizó en tu aurora,
el jaque mate de mis misterios,
que no eran míos, sino del tiempo
esa nota turbia que se enraizó en tu aurora,
el jaque mate de mis misterios,
que no eran míos, sino del tiempo
Yo fui lo que fui aun amándote,
descifrándote en los contornos del futuro,
discutiendo con la luna cómo describirte,
cómo deshacer tus ruinas, cómo vencer por ti
descifrándote en los contornos del futuro,
discutiendo con la luna cómo describirte,
cómo deshacer tus ruinas, cómo vencer por ti
Yo fui lo que fui aun contigo en la grandeza
del silencio, en la cúspide de lo imprescindible,
tras la puerta cerrada de la duda intransitiva
del silencio, en la cúspide de lo imprescindible,
tras la puerta cerrada de la duda intransitiva
Yo fui lo que es este poema incomprensible
que gira y gira hasta desvanecerse para no decir:
te quiero un poquito más de lo que yo quisiera
que gira y gira hasta desvanecerse para no decir:
te quiero un poquito más de lo que yo quisiera
Veracruz, México a tanto de tantos de dosmil y tantos...
Última edición por un moderador: