Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella, ¡ Ella ! Una estrella en el árbol de Navidad.
Con las bolas de colores a su alrededor.
Planetas que giran en torno a su gravedad.
Porque curva el espacio.
Me postré, en señal de adoración. Aparecieron los famosos regalos de Navidad.
Santa Claus se metió dentro de la chimenea.
Sus renos galopaban por el tejado inclinado.
La lluvia y el viento esparcían sueños de oro, por el vecindario.
Y quise reinar, en aquel salón.
Por eso, entré en estado de alfa o duermevela. Comencé mi meditación.
En mis visiones, estaban los Reyes Magos de Oriente.
Protestaban por las luchas encarnizadas y sin tregua, que hay en Siria,
motivadas por la actitud gallarda y rocambolesca del Estado Islámico.
Nos pusimos a ver Televisión, los cuatro juntos. Los camellos, en el garaje, comían hojas de hierba-luisa.
Que huele a limón.
Los pajes del séquito, estaban jugando al billar americano.
Pero iremos al grano: En las noticias, destacaban los atentados terroristas en toda Europa.
Al parecer, la cristiandad entera había conocido la ciencia, y el budismo.
Avanzando, en la evolución. Para descubrir el quiromasaje y la música clásica, o la psiquiatría.
Cosa que veían con envidia, los musulmanes. Y en el nombre de Alláh, que es la No-Violencia,
y el No-Ser, cometían atrocidades, también, en África.
Pervirtiendo a esa noble deidad, que apaga el Universo.
Pues Dios lo enciende, desde el corazón. Pero Alláh está en la lengua.
Hablemos un mismo idioma, decidí. Melchor, Gaspar, Baltasar, ¿ Cuántas cartas habéis recibido ?
¿ Estaban todas, escritas correctamente ? ¿ Había algún poema ? ¿ Fotografías ?
¿ Dibujos a carboncillo ?
Y desaparecieron, de repente. Se evaporaron, puesto que tenían cosas que hacer.
Siempre, Navidad.
Me quedé aletargado. Pensando en ella... ¡ Ella !
Mujer, paloma, encina, piano, cinematografía.
Con las bolas de colores a su alrededor.
Planetas que giran en torno a su gravedad.
Porque curva el espacio.
Me postré, en señal de adoración. Aparecieron los famosos regalos de Navidad.
Santa Claus se metió dentro de la chimenea.
Sus renos galopaban por el tejado inclinado.
La lluvia y el viento esparcían sueños de oro, por el vecindario.
Y quise reinar, en aquel salón.
Por eso, entré en estado de alfa o duermevela. Comencé mi meditación.
En mis visiones, estaban los Reyes Magos de Oriente.
Protestaban por las luchas encarnizadas y sin tregua, que hay en Siria,
motivadas por la actitud gallarda y rocambolesca del Estado Islámico.
Nos pusimos a ver Televisión, los cuatro juntos. Los camellos, en el garaje, comían hojas de hierba-luisa.
Que huele a limón.
Los pajes del séquito, estaban jugando al billar americano.
Pero iremos al grano: En las noticias, destacaban los atentados terroristas en toda Europa.
Al parecer, la cristiandad entera había conocido la ciencia, y el budismo.
Avanzando, en la evolución. Para descubrir el quiromasaje y la música clásica, o la psiquiatría.
Cosa que veían con envidia, los musulmanes. Y en el nombre de Alláh, que es la No-Violencia,
y el No-Ser, cometían atrocidades, también, en África.
Pervirtiendo a esa noble deidad, que apaga el Universo.
Pues Dios lo enciende, desde el corazón. Pero Alláh está en la lengua.
Hablemos un mismo idioma, decidí. Melchor, Gaspar, Baltasar, ¿ Cuántas cartas habéis recibido ?
¿ Estaban todas, escritas correctamente ? ¿ Había algún poema ? ¿ Fotografías ?
¿ Dibujos a carboncillo ?
Y desaparecieron, de repente. Se evaporaron, puesto que tenían cosas que hacer.
Siempre, Navidad.
Me quedé aletargado. Pensando en ella... ¡ Ella !
Mujer, paloma, encina, piano, cinematografía.
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