Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el delicuescente temblor hubo silencio,
derrotado por el apremio de la coyuntura;
los versos escanciados a pequeños sorbos
denotan insoportables, la sumisión
ocurrirá sin magia ¿Qué duda cabe?
El tren fantasmal persiste.
Espera el anuncio de la fuerza impelente.
La lobreguez de la estación despoja
la esencia; y es cobertor de fríos discontinuos,
y vaivén de súbitos alertas,
De llegadas; de salidas angustiosas,
de suspiros en el inútil liar de las horas.
Luego del devaneo de la sinfonía,
apenados temblores del silencio
de este amor negado, de este dolor callado...
derrotado por el apremio de la coyuntura;
los versos escanciados a pequeños sorbos
denotan insoportables, la sumisión
ocurrirá sin magia ¿Qué duda cabe?
El tren fantasmal persiste.
Espera el anuncio de la fuerza impelente.
La lobreguez de la estación despoja
la esencia; y es cobertor de fríos discontinuos,
y vaivén de súbitos alertas,
De llegadas; de salidas angustiosas,
de suspiros en el inútil liar de las horas.
Luego del devaneo de la sinfonía,
apenados temblores del silencio
de este amor negado, de este dolor callado...
Última edición: