Llegará un momento,
en el que la brisa ya no acaricie tu rostro,
en el que ya no se recojan los cristales rotos,
en el que la luna no brille,
y en el que el sol se esconda para no verte.
Llegará un día, en el que no verás las flores, aunque su perfume se mantenga en tu recuerdo,
en el que las olas no bañen la fina arena de la playa,
en el que los recuerdos se conviertan en armas que se disparan contra ti.
Un día en el que te das cuenta de lo no que hiciste,
y lo que hicieron por ti,
en lo que se arriesgó y sufrió...
Y llegará el día,
en el que se acabara el cuento,
en el que la noche se hará eterna,
en el que el corazón dira lo siento...
pero ya no valdrá la pena.
en el que la brisa ya no acaricie tu rostro,
en el que ya no se recojan los cristales rotos,
en el que la luna no brille,
y en el que el sol se esconda para no verte.
Llegará un día, en el que no verás las flores, aunque su perfume se mantenga en tu recuerdo,
en el que las olas no bañen la fina arena de la playa,
en el que los recuerdos se conviertan en armas que se disparan contra ti.
Un día en el que te das cuenta de lo no que hiciste,
y lo que hicieron por ti,
en lo que se arriesgó y sufrió...
Y llegará el día,
en el que se acabara el cuento,
en el que la noche se hará eterna,
en el que el corazón dira lo siento...
pero ya no valdrá la pena.