J. Enrique
Poeta recién llegado
Si el alma duerme en los sueños…
mi alma rebosa de pesadillas,
tristes anuncios de pesadumbre,
lagrimas inquietas del corazón
La luz del sol ya no me anima…
veo tras sus rayos, oscuras nubes.
Días crueles que se han de vivir,
noches de sudor y de congoja.
Son las sombras impredecibles…
que recorren cada segundo mío,
las que miran de soslayo, furtivas,
ansiando arreciar mi debilidad
Se aprovechan de mi mente…
han notado que ya decaigo,
que del pantano de la tristeza
me cuesta salir, que me ahogo.
Se ceban en mis pensamientos…
llenándolos de melancolía,
destruyendo lo que era mi vida.
Ansiándome desear la muerte
Esa luz que me daba fuerzas…
está marchita y me mira.
No puedo hacer nada, nada.
Triste humano frágil y blando
Pido a Dios que vuelva…
que su luz ilumine mis ojos,
que su sonrisa me alegre,
que su vida sea …
nuevamente mi vida,
mi alma rebosa de pesadillas,
tristes anuncios de pesadumbre,
lagrimas inquietas del corazón
La luz del sol ya no me anima…
veo tras sus rayos, oscuras nubes.
Días crueles que se han de vivir,
noches de sudor y de congoja.
Son las sombras impredecibles…
que recorren cada segundo mío,
las que miran de soslayo, furtivas,
ansiando arreciar mi debilidad
Se aprovechan de mi mente…
han notado que ya decaigo,
que del pantano de la tristeza
me cuesta salir, que me ahogo.
Se ceban en mis pensamientos…
llenándolos de melancolía,
destruyendo lo que era mi vida.
Ansiándome desear la muerte
Esa luz que me daba fuerzas…
está marchita y me mira.
No puedo hacer nada, nada.
Triste humano frágil y blando
Pido a Dios que vuelva…
que su luz ilumine mis ojos,
que su sonrisa me alegre,
que su vida sea …
nuevamente mi vida,
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