Yo te nombro si me nombro,
hombre rutilante que no necesita palabras.
Tú me nombras si te nombras,
dices que habitas mi aire y mi estatura.
Digamos que somos tan nuestros
que juntos habitamos
lo que no se pierde,
lo que se lleva consigo,
un resuelto grito de vida
y el eterno fuego sin agua.
hombre rutilante que no necesita palabras.
Tú me nombras si te nombras,
dices que habitas mi aire y mi estatura.
Digamos que somos tan nuestros
que juntos habitamos
lo que no se pierde,
lo que se lleva consigo,
un resuelto grito de vida
y el eterno fuego sin agua.
Última edición: