Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella era muy sensible.
Mis habilidades le parecían increíbles.
Pero se cansó de mí; de tanto verme.
Ya que no podía poseerme.
Ya, ni me saluda, si me encuentra, en un cruce de caminos.
Cada cuál, que aprenda su juego. Como canta Antón Pirulero.
Y el que no lo aprenda, pagará una prenda.
Pero esa chica merece una reprimenda.
Pues puedo obsequiarla con un poema lindo.
Se lo mando por correo tradicional. Me desmorono, al saber que rompe la carta y la arruga.
Sin haberla leído.
¿ Será oruga ?
¿ Será gusano ?
¿ Será mariposa que toca el piano ?
¿ Será lombriz ? ¿ Será cucaracha ? Voy a tirarle del pelo, porque yo soy macho.
Pero no me atrevo...
Se casó, y le va bien, junto a su marido.
Golpeaba la puerta de su casa, con la aldaba dorada, fuertemente, Cupido.
Sí retumbaba el castillo con los truenos y relámpagos, de la tormenta divina.
Ha parido cinco hijos. Tendré que hornear mi propio pan, con cereales, levadura y harina.
Mis habilidades le parecían increíbles.
Pero se cansó de mí; de tanto verme.
Ya que no podía poseerme.
Ya, ni me saluda, si me encuentra, en un cruce de caminos.
Cada cuál, que aprenda su juego. Como canta Antón Pirulero.
Y el que no lo aprenda, pagará una prenda.
Pero esa chica merece una reprimenda.
Pues puedo obsequiarla con un poema lindo.
Se lo mando por correo tradicional. Me desmorono, al saber que rompe la carta y la arruga.
Sin haberla leído.
¿ Será oruga ?
¿ Será gusano ?
¿ Será mariposa que toca el piano ?
¿ Será lombriz ? ¿ Será cucaracha ? Voy a tirarle del pelo, porque yo soy macho.
Pero no me atrevo...
Se casó, y le va bien, junto a su marido.
Golpeaba la puerta de su casa, con la aldaba dorada, fuertemente, Cupido.
Sí retumbaba el castillo con los truenos y relámpagos, de la tormenta divina.
Ha parido cinco hijos. Tendré que hornear mi propio pan, con cereales, levadura y harina.
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