En la sala de mi casa piso tu cobardía
de rojos los azulejos de verde el tierno llanto
ya se coce la garganta del tiempo para que coman mis ansias el alimento
de tu abstinencia que vomita tu parentesco.
Me heriste ya lo hiciste, ya clavaste el hielo en mi hueso de la espalda
hoy me sienten fría los caminantes cuando contemplan al sol que me lastima.
Hace unos cuantos ayeres eran copas las vaceadas en mi bosque
! ay mares padre!
hay mares...
¿Qué vaso quebrarás esta noche?
¿Qué blasfemia gritarás al santo vecino?
¿Cuál será el número que se escurrirá en mis dedos?
Estaré en duda con mi tinta asta que Dios me hable...
de rojos los azulejos de verde el tierno llanto
ya se coce la garganta del tiempo para que coman mis ansias el alimento
de tu abstinencia que vomita tu parentesco.
Me heriste ya lo hiciste, ya clavaste el hielo en mi hueso de la espalda
hoy me sienten fría los caminantes cuando contemplan al sol que me lastima.
Hace unos cuantos ayeres eran copas las vaceadas en mi bosque
! ay mares padre!
hay mares...
¿Qué vaso quebrarás esta noche?
¿Qué blasfemia gritarás al santo vecino?
¿Cuál será el número que se escurrirá en mis dedos?
Estaré en duda con mi tinta asta que Dios me hable...