Nommo
Poeta veterano en el portal
Te aman, ¿ No te aman ? ¿ Quiénes ?
Alguien de allí. Te está esperando, ansiosamente, tras la puerta.
De hierro y cristal.
Escucha tras las celosías, vuestra conversación. El sacerdote comulga con pan de hogaza,
y lonchas de jamón serrano. ¿ No me crees ? Hermano, por favor...
Sé lo que me digo. Estoy inquieto, últimamente.
Me considero alguien de allá, muy superior.
De allí y entonces. Un Futuro jamás soñado.
Estoy de más. Sobro y...
¿ Qué me quieres preguntar, Bartolomé ? Que eres muy búlgaro.
Bartolomé el Búlgaro me hace muy feliz, pues tiene un rival.
Yo soy la sombra del Ayer...
Yo soy Recuerdos por venir.
A la mente, hoy. Rezumando, en la memoria. ¿ Verdad ? ¿ Qué pasó el Viernes, por la tarde ?
A las siete y media. ¿ Merendaste, sí o no ? ¡ Contesta ! Imbécil...
Yo te amo...
Pero intuyo que te falta un hervor.
No estás atento a cada mero detalle. No eres un pintor como Dios manda.
No eres buen fotógrafo. ¡ Inútil ! Te voy a dominar. ¿ Sabes por qué ?
Porque los fuertes acaban dominando. Eso dijo el rey Salomón.
Más vale pobre y fuerte, que rico y débil.
Ya, pensarás que más vale maña que fuerza.
Porque más tiran dos tetas, que dos carretas.
Y que tú eres perito. Hábil, ágil... ¡ Esquivas mis dardos envenenados !
Eres Bartolomé el Turco, entonces. No sé... Yo soy uno de los demás.
Alguien de allí. Te está esperando, ansiosamente, tras la puerta.
De hierro y cristal.
Escucha tras las celosías, vuestra conversación. El sacerdote comulga con pan de hogaza,
y lonchas de jamón serrano. ¿ No me crees ? Hermano, por favor...
Sé lo que me digo. Estoy inquieto, últimamente.
Me considero alguien de allá, muy superior.
De allí y entonces. Un Futuro jamás soñado.
Estoy de más. Sobro y...
¿ Qué me quieres preguntar, Bartolomé ? Que eres muy búlgaro.
Bartolomé el Búlgaro me hace muy feliz, pues tiene un rival.
Yo soy la sombra del Ayer...
Yo soy Recuerdos por venir.
A la mente, hoy. Rezumando, en la memoria. ¿ Verdad ? ¿ Qué pasó el Viernes, por la tarde ?
A las siete y media. ¿ Merendaste, sí o no ? ¡ Contesta ! Imbécil...
Yo te amo...
Pero intuyo que te falta un hervor.
No estás atento a cada mero detalle. No eres un pintor como Dios manda.
No eres buen fotógrafo. ¡ Inútil ! Te voy a dominar. ¿ Sabes por qué ?
Porque los fuertes acaban dominando. Eso dijo el rey Salomón.
Más vale pobre y fuerte, que rico y débil.
Ya, pensarás que más vale maña que fuerza.
Porque más tiran dos tetas, que dos carretas.
Y que tú eres perito. Hábil, ágil... ¡ Esquivas mis dardos envenenados !
Eres Bartolomé el Turco, entonces. No sé... Yo soy uno de los demás.