soledades
Poeta recién llegado
Después de tanto esperar una respuesta, una noticia, ella se dio cuenta que seguía sumergida en un sueño, el cual nunca podra palpar, estuvo tan ciega que no pudo diferenciar la realidad de la fantasía, las emociones que habían nacido en ella, eran tan hermosas y nuevas que temía que desaparecieran y volviera la oscura soledad. Ella se creía parte de su vida, estaba tan acostumbrada a su cariño, sus cuidados, por primera vez se sentía única, amada, valorada como mujer; pero èl solo era una voz en el teléfono, una imagen esporádica que a veces veía, solo conocía sus ojos, su voz, su alma pura y noble, no había rozado sus manos, ni acariciado su rostro, pero sentía que le pertenecía, se invento una vida con él, un sueño que cada vez mas la alejaba de la realidad, hasta el punto de dejar de ser quien era para no perderlo.
No quería perder sus palabras, sus versos, él le había enseñado a soñar, que su rostro estaba hecho para sonreír, a que podía amar sin miedo, que no importaba la edad, que el amor existe y que la podían amar sin pedir nada a cambio, que el amor no se mendiga, que se regala.
El también la amaba, había vuelto a creer en el amor, a sonreír, a vivir el momento, el le entrego su amor, su tiempo, sus versos; pero al pasar los meses se dio cuenta que todo había sido una fantasía, una gran mentira que le rompió el corazón. Que ella, no era su niña soñada, pero a pesar que ambos se amaban, la realidad les impedía estar juntos, y esa gran mentira había dejado heridas que no cicatrizarían fácilmente.
Cuando ella despertó de ese sueño y le contó su verdad, sintió morir en vida.
Pero èl la perdono y fue desapareciendo de su vida. Ella sigue allí llorando su ausencia y amándolo en silencio como en aquel día que escucho por primer vez su voz.
Ella le escribe cada 6 meses recordándole su amor, él debes en cuando responde, sin saber que en su amargo suspiro le esta dando la vida.
A pesar de no tenerte gracias Anibal
No quería perder sus palabras, sus versos, él le había enseñado a soñar, que su rostro estaba hecho para sonreír, a que podía amar sin miedo, que no importaba la edad, que el amor existe y que la podían amar sin pedir nada a cambio, que el amor no se mendiga, que se regala.
El también la amaba, había vuelto a creer en el amor, a sonreír, a vivir el momento, el le entrego su amor, su tiempo, sus versos; pero al pasar los meses se dio cuenta que todo había sido una fantasía, una gran mentira que le rompió el corazón. Que ella, no era su niña soñada, pero a pesar que ambos se amaban, la realidad les impedía estar juntos, y esa gran mentira había dejado heridas que no cicatrizarían fácilmente.
Cuando ella despertó de ese sueño y le contó su verdad, sintió morir en vida.
Pero èl la perdono y fue desapareciendo de su vida. Ella sigue allí llorando su ausencia y amándolo en silencio como en aquel día que escucho por primer vez su voz.
Ella le escribe cada 6 meses recordándole su amor, él debes en cuando responde, sin saber que en su amargo suspiro le esta dando la vida.
A pesar de no tenerte gracias Anibal