poetakabik
Poeta veterano en el portal
No sé si eres recuerdo o profecía,
si vienes del silencio o del lucero;
sé sólo que tu luz, leve y callada,
tiembla en mi alma como un sueño eterno.
Te busco, y no te alcanzo; mas al verte
sin verte, en mi interior quedas prendida,
igual que el soplo tenue de una idea
que duerme entre la sombra y la vigilia.
Eres rumor de un mundo que me llama,
huella de un ala que rozó mi pecho;
formas parte del aire que respiro
y sin tocar mi carne, me haces fuego.
Si alguna vez mis manos te encontraran,
quizá tu encanto súbito muriera;
pues lo que vuelve eterno a mi deseo
es tu distancia dulce y verdadera.
Amarte es ascender sin movimiento,
soñar despierto sin quebrar la calma;
unírseme tu espíritu al latido
como un rayo de luna sobre el agua.
Y así te sigo, sombra que ilumina,
murmuradora voz que me estremece,
porque el amor más hondo es ese brillo
que nace donde el mundo no aparece.
si vienes del silencio o del lucero;
sé sólo que tu luz, leve y callada,
tiembla en mi alma como un sueño eterno.
Te busco, y no te alcanzo; mas al verte
sin verte, en mi interior quedas prendida,
igual que el soplo tenue de una idea
que duerme entre la sombra y la vigilia.
Eres rumor de un mundo que me llama,
huella de un ala que rozó mi pecho;
formas parte del aire que respiro
y sin tocar mi carne, me haces fuego.
Si alguna vez mis manos te encontraran,
quizá tu encanto súbito muriera;
pues lo que vuelve eterno a mi deseo
es tu distancia dulce y verdadera.
Amarte es ascender sin movimiento,
soñar despierto sin quebrar la calma;
unírseme tu espíritu al latido
como un rayo de luna sobre el agua.
Y así te sigo, sombra que ilumina,
murmuradora voz que me estremece,
porque el amor más hondo es ese brillo
que nace donde el mundo no aparece.