Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Dedicado a todos aquellos que no conciben poesía sin lenguaje sucio, sin amarguras de taberna ni ensoñaciones de borracho, caos y pesadillas de vidas estropeadas. Hay poesía bella y no tiene de qué avergonzarse ni el que la escribe, ni el que la lee. Ni hoy día, ni nunca.
Son esquejes de buenas partituras,
los hermosos sentidos del poeta,
que rimando palabra muy coqueta
se desvisten de versos y mesuras.
Son sonidos, guardadas hermosuras,
resurgidas de su mejor cuarteta;
proverbiales llamadas a retreta.
Son halcones cazando calenturas.
Los recuerdos del alma del coplista,
se desbocan y quedan adheridos
al latido explosivo del primor.
Son esquejes plantados por artista
que arraigando desbocan los latidos
del doliente silencio del amor.
Son esquejes de buenas partituras,
los hermosos sentidos del poeta,
que rimando palabra muy coqueta
se desvisten de versos y mesuras.
Son sonidos, guardadas hermosuras,
resurgidas de su mejor cuarteta;
proverbiales llamadas a retreta.
Son halcones cazando calenturas.
Los recuerdos del alma del coplista,
se desbocan y quedan adheridos
al latido explosivo del primor.
Son esquejes plantados por artista
que arraigando desbocan los latidos
del doliente silencio del amor.