wilson yupanqui
Poeta asiduo al portal
Pensando en tí
aprendí a quererte a mi manera,
transportarme al paraiso de los elegidos
donde las cosas más difíciles de alcanzar
son más simples y sencillas cuando te imagino.
Sé que mis manos jamas tocaron tus manos
ni he sentido esa electricidad al solo roce de tu piel,
mis ojos nunca se posaron en los tuyos
ni mis labios han bebido de tus labios su miel,
que solo conozco el tono de tu voz
tus mensajes y fotografías por el ordenador,
pero quiero que sepas que desde ahora
tus palabras ya son mis palabras,
tus deseos son los míos, el sentimiento uno solo
y la ansiedad por fundirnos en un abrazo, es la misma.
Tú y yo sabemos
que kilómetros de distancia y tiempo nos separan
un extenso oceano se interpone entre los dos,
pero a pasar de todo ello, en nuestros corazones
florece de a pocos una bella ilusión.
Alimentémosla entonces , con esas pequeñas cosas
que quizá parezcan insignificantes,
y que cada quién por la rutina diaria
a ido limitando su encanto y su expresión,
talvez porque creimos que no era necesario hacerlo
o simplemente no había motivación.
Démosle sentido a nuestras vidas
creamos firmemente en nuestras convicciones,
en un mundo que quizá no sea mágico
pero que construiremos con sacrificio y amor.
Dios tiene un propósito para nosotros
ver realizados nuestros sueños,
aprendiendo a valorar nuestros sentimientos
y sin ser perfectos, aceptémonos tal como somos,
para que al final del camino
enfrentemos la vida
diciéndole a todos que el amor sí existe...
Luchemos por nuestra felicidad...comencemos hoy.
aprendí a quererte a mi manera,
transportarme al paraiso de los elegidos
donde las cosas más difíciles de alcanzar
son más simples y sencillas cuando te imagino.
Sé que mis manos jamas tocaron tus manos
ni he sentido esa electricidad al solo roce de tu piel,
mis ojos nunca se posaron en los tuyos
ni mis labios han bebido de tus labios su miel,
que solo conozco el tono de tu voz
tus mensajes y fotografías por el ordenador,
pero quiero que sepas que desde ahora
tus palabras ya son mis palabras,
tus deseos son los míos, el sentimiento uno solo
y la ansiedad por fundirnos en un abrazo, es la misma.
Tú y yo sabemos
que kilómetros de distancia y tiempo nos separan
un extenso oceano se interpone entre los dos,
pero a pasar de todo ello, en nuestros corazones
florece de a pocos una bella ilusión.
Alimentémosla entonces , con esas pequeñas cosas
que quizá parezcan insignificantes,
y que cada quién por la rutina diaria
a ido limitando su encanto y su expresión,
talvez porque creimos que no era necesario hacerlo
o simplemente no había motivación.
Démosle sentido a nuestras vidas
creamos firmemente en nuestras convicciones,
en un mundo que quizá no sea mágico
pero que construiremos con sacrificio y amor.
Dios tiene un propósito para nosotros
ver realizados nuestros sueños,
aprendiendo a valorar nuestros sentimientos
y sin ser perfectos, aceptémonos tal como somos,
para que al final del camino
enfrentemos la vida
diciéndole a todos que el amor sí existe...
Luchemos por nuestra felicidad...comencemos hoy.