SALDIO CORAL
Poeta recién llegado

Quizás no ocurrió..., pero, ...¡¡es real!!
Anecdótico amante, atrapado en la noche álgida
por la radiante mirada electrónica
de estrella científica -abrigo en la antártida-,
contempla maravillado; en la silueta estática,
el harward decodificado por el activo
circuito de un pensamiento
multiprocesador ultrasensitivo,
de una dama perfecta al cien por ciento.
Momento único, especial y placentero,
es como admirarla extático el dia primero
cuando su mirada tierna le dijo "te quiero";
embelesado ignora el aguacero venidero,
que impetuoso arrolla a todo amor sincero.
Avasallado por el silencio circundante
y, bajo el dominio del ordenador vengativo
y obsesionado que esconde la imagen primante
en el directorio de su archivado fugitivo;
en el extenso ciberespacio ,navega,
por la autopista informática
para una videoconferencia que nunca llega
pues ocurrió una grave problemática.
En límpido cielo, nubes aparecen;
en dia primaveral, infidelidades florecen,
dulces besos en la aurora desaparecen;
como si los que verdaderos amores ofrecen
silencio e indiferencia merecen.
Qué paso, un cortocircuito neurocerebral
intangible provocó una limitada amnesia consentida
por su unidad de procesamiento central
y el password huyó como por un dispositivo de salida.
Desconfigurada situación, nocturnales
horas, todas las posibilidades de conexión
agotadas están, pues aun en las redes sociales
y en páginas de correo no pudo iniciar sesión.
Un eclipse por siempre impedirá, sonriente,
al sol ofrecer su brillo caliente?
ostentará laureles el fracaso aparente?
sí, para aquel que al oido susurrar miente;
imposible, para quién callado ama ferviente.
Liberada la batalla solitaria
con la inesperada lela mental,
la conexión se dió con ayuda imaginaria;
y dialogarán pasado años de espera total.
Ahora la infectante información
es que alguién más accedió
al software de su meta acariciada con pasión;
y un virus... sus versos numéricos cundió.
Será el destino o espinas de la Rosa amada
que con El acabó en la vigilia mojada?
dijéronle: "olvida a tu niña adorada"
pero El, quién la soñó de sus brazos abrazada;
aún en un zeitnot, ansioso espera su llamada.
¡sin tenerla, la tiene!
¡al tenerla, la pierde!
la siente consigo aveces,
otras, paralítico la observa,
confundido con el agonizante lucero;
pausada, sobre riscos en el horizonte.
Pero aún, sus labios sueñan con besar su tez
y El... escribe -solamente para ella-
versos pintados del color de su llanto eternal.
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