AMOR PROHIDIDO
Cada mañana,
Cada palabra irá calando en la nada;
Y tú serás la indebida alborada
Que irá llenando de luz los ojos de otro hombre
Cuanto tiempo he soñado contigo;
Cuanto tiempo he ansiado tus besos de alba;
Pero ya mucho que vivo callando lo que grita mi corazón.
Eres tan lejana como el mar;
Tan inalcanzable como el cielo,
Y te pareces al viento, al tiempo, tan intangible
Mujer ajena, mujer imposible,
Siéntate un instante en el poyo de tu casa,
Y mira el cielo que hay rosas y mariposas volando dulcemente;
Y más allá, en el claro azul, está escrito tu nombre con blancas nubes.
Hace tiempo que te amo;
Y este río que pasa es testigo innato de mis ilusiones.
Y aquellos poemas ilusos irán disipándose con el viento en el vacío.
Somos como dos bandos del río;
Mejor aún como las orillas extremas del mar.
Eres como hielo en la selva o árbol en la Antártida.
Tan inalcanzable como el sol. Un camino intransitable.
Mujer ajena, mujer imposible,
Escucha mis plegarias y enciende de amor esta llama moribunda
Aunque sea en fantasías y palabras.
Te amo mucho mujer,
Pero queda prohibido llenarte de besos
Tocarte con un pétalo de rosa tu pecho,
Y queda prohibido también leerte estos versos
Este amor loco y prohibido, lo esconderé entre sabanas y sombras de la noche;
Y tú seguirás, al fin y al cabo, un hermoso y delicado sueño.
Cada mañana,
Cada palabra irá calando en la nada;
Y tú serás la indebida alborada
Que irá llenando de luz los ojos de otro hombre
Cuanto tiempo he soñado contigo;
Cuanto tiempo he ansiado tus besos de alba;
Pero ya mucho que vivo callando lo que grita mi corazón.
Eres tan lejana como el mar;
Tan inalcanzable como el cielo,
Y te pareces al viento, al tiempo, tan intangible
Mujer ajena, mujer imposible,
Siéntate un instante en el poyo de tu casa,
Y mira el cielo que hay rosas y mariposas volando dulcemente;
Y más allá, en el claro azul, está escrito tu nombre con blancas nubes.
Hace tiempo que te amo;
Y este río que pasa es testigo innato de mis ilusiones.
Y aquellos poemas ilusos irán disipándose con el viento en el vacío.
Somos como dos bandos del río;
Mejor aún como las orillas extremas del mar.
Eres como hielo en la selva o árbol en la Antártida.
Tan inalcanzable como el sol. Un camino intransitable.
Mujer ajena, mujer imposible,
Escucha mis plegarias y enciende de amor esta llama moribunda
Aunque sea en fantasías y palabras.
Te amo mucho mujer,
Pero queda prohibido llenarte de besos
Tocarte con un pétalo de rosa tu pecho,
Y queda prohibido también leerte estos versos
Este amor loco y prohibido, lo esconderé entre sabanas y sombras de la noche;
Y tú seguirás, al fin y al cabo, un hermoso y delicado sueño.