laTondocua
Poeta recién llegado
Existe una parte de mi
que desaloja la presión del ser
al estar acostada solamente,
captando la intromisión,
de las luces con cortinas verdes.
Esa mitad cerebral no la discuto.
Hay tanto poder en un pincel,
en una pluma,
en un lienzo blanco,
en una semilla negra,
en una maleza repleta,
de animales que sobreviven.
Sonidos que se unen,
se apagan y reinician.
Tendría que balancear,
el conocimiento que tengo,
volverme poliglota,
entender la circunstancialidad,
para interpretar con una sola palabra,
el significante de lo limitable que es mi persona,
la bienvenida y consecuentemente
su despedida.
Se perdería la esencia,
la sal poética que le pongo,
a los rostros y a sus objetos,
si la encontrara.
Prefiero que esa duda,
se convierta en la fe,
que me hace falta,
para ver mas allá de estos cinco dedos.
que desaloja la presión del ser
al estar acostada solamente,
captando la intromisión,
de las luces con cortinas verdes.
Esa mitad cerebral no la discuto.
Hay tanto poder en un pincel,
en una pluma,
en un lienzo blanco,
en una semilla negra,
en una maleza repleta,
de animales que sobreviven.
Sonidos que se unen,
se apagan y reinician.
Tendría que balancear,
el conocimiento que tengo,
volverme poliglota,
entender la circunstancialidad,
para interpretar con una sola palabra,
el significante de lo limitable que es mi persona,
la bienvenida y consecuentemente
su despedida.
Se perdería la esencia,
la sal poética que le pongo,
a los rostros y a sus objetos,
si la encontrara.
Prefiero que esa duda,
se convierta en la fe,
que me hace falta,
para ver mas allá de estos cinco dedos.