David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
A su igual semejanza te ha creado
la diosa Venus, con mortal figura,
pues admirando tanta arquitectura
en tus ojos, vidrieras, me he quedado.
¡Cuánta belleza el rostro deseado
desprende! ¡Qué derroche de hermosura
el cabello que baja a la cintura
que con el oro ha sido comparado!
Se ofenden los claveles y las rosas
por superarlos con tu gran belleza
que cautivan los ojos do te posas.
¿Qué puedo yo decir de tal proeza
que no sea decir las mismas cosas
para alabar lo mismo y su riqueza?
la diosa Venus, con mortal figura,
pues admirando tanta arquitectura
en tus ojos, vidrieras, me he quedado.
¡Cuánta belleza el rostro deseado
desprende! ¡Qué derroche de hermosura
el cabello que baja a la cintura
que con el oro ha sido comparado!
Se ofenden los claveles y las rosas
por superarlos con tu gran belleza
que cautivan los ojos do te posas.
¿Qué puedo yo decir de tal proeza
que no sea decir las mismas cosas
para alabar lo mismo y su riqueza?