Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Duele un amor salino,
que me hiere cada vez que lo beso,
que se irrita cada vez que lo toco,
que carcome cada vez que lo pienso.
Sufro de un amor egoísta,
que se indigna cada vez que lo miro,
que se ausenta cada vez que lo nombro,
que se finge cada vez que lo intento.
Consuelo de amor amargo,
que la hiedra sabe más dulce
cuando vierto mis besos dentro de su hoja,
debo acarrear la esperanza perdida
que se ausenta sin emitir murmullo,
debo colorear mis sienes
que en blanco duelo se tiñeron hoy,
debo estafar la daga,
para que no hiera tan adentro.
Duelo de un amor salino,
que se había vuelto hiel en mi piel,
cada vez que su estampa hacía de mi cabeza una calabaza,
entierro mi amor salino,
para que el cortejo sea despedida y sortilegio
en la extenuada paciencia de mi espera ..
que me hiere cada vez que lo beso,
que se irrita cada vez que lo toco,
que carcome cada vez que lo pienso.
Sufro de un amor egoísta,
que se indigna cada vez que lo miro,
que se ausenta cada vez que lo nombro,
que se finge cada vez que lo intento.
Consuelo de amor amargo,
que la hiedra sabe más dulce
cuando vierto mis besos dentro de su hoja,
debo acarrear la esperanza perdida
que se ausenta sin emitir murmullo,
debo colorear mis sienes
que en blanco duelo se tiñeron hoy,
debo estafar la daga,
para que no hiera tan adentro.
Duelo de un amor salino,
que se había vuelto hiel en mi piel,
cada vez que su estampa hacía de mi cabeza una calabaza,
entierro mi amor salino,
para que el cortejo sea despedida y sortilegio
en la extenuada paciencia de mi espera ..