Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Dime tú, si renuncias al camino
sin remedio ni cura, del desvelo.
Dime que siempre tocarás mi cielo
y el calor del mejor querer genuino.
Mira en este mi lago cristalino
y comprende, princesa del martelo,
que querer sin querer será libelo,
si por temor lo vuelves desatino.
Dame con tu mejor pasión enhiesta,
los gemidos surgidos del embate
de un orgasmo venido con encanto.
Mira ya, que provoco tu desate,
sin preguntas que ignoren la respuesta,
ni temores que apaguen nuestro canto.
sin remedio ni cura, del desvelo.
Dime que siempre tocarás mi cielo
y el calor del mejor querer genuino.
Mira en este mi lago cristalino
y comprende, princesa del martelo,
que querer sin querer será libelo,
si por temor lo vuelves desatino.
Dame con tu mejor pasión enhiesta,
los gemidos surgidos del embate
de un orgasmo venido con encanto.
Mira ya, que provoco tu desate,
sin preguntas que ignoren la respuesta,
ni temores que apaguen nuestro canto.