Cinarizina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi mirada se dirige al infinito
y en el azul intenso del cielo,
con la nube el viento improvisa un lienzo,
modelando con gracia tu figura
que en el éter celeste se esfuma.
Si cierro los ojos para no verte,
la memoria tenaz te describe
saturando de ti mis pensamientos.
Mil cosas distintas hago para olvidarte,
pero el recuerdo de aquel momento
me grita desde muy adentro
que antes moriré en el intento.
Quiero borrarte de mi vida,
pero el hastío que por ella siento
me dice que a tu olvido lo debo,
que eres el dueño de mis lamentos.
Con los escasos gramos de aliento
que aun en la reserva conservo,
sin darme tregua, lucho por olvidarte.
A la mesa con desgano me acerco
pero en el fondo del plato tus ojos veo.
Tu recuerdo va conmigo a todas partes,
no consigo dejar de respirarte.
y en el azul intenso del cielo,
con la nube el viento improvisa un lienzo,
modelando con gracia tu figura
que en el éter celeste se esfuma.
Si cierro los ojos para no verte,
la memoria tenaz te describe
saturando de ti mis pensamientos.
Mil cosas distintas hago para olvidarte,
pero el recuerdo de aquel momento
me grita desde muy adentro
que antes moriré en el intento.
Quiero borrarte de mi vida,
pero el hastío que por ella siento
me dice que a tu olvido lo debo,
que eres el dueño de mis lamentos.
Con los escasos gramos de aliento
que aun en la reserva conservo,
sin darme tregua, lucho por olvidarte.
A la mesa con desgano me acerco
pero en el fondo del plato tus ojos veo.
Tu recuerdo va conmigo a todas partes,
no consigo dejar de respirarte.