VICTOR SANTA ROSA
Poeta fiel al portal
AMOR VERDADERO.
Te arraigaste a mi vida y te amo si,
en mi sangre palpita tu ternura
eres a mi alma perpetuo frenesí,
irradiando en mis cielos tu hermosura.
Yo no pretendo quererte, te amo,
cuál llama que enciende mi ilusión.
No sabes cuánto en silencio te llamo
y estas presente en mi corazón.
Tan solo una noche perdura en mi vida,
esa en que bajo titilantes estrellas,
recibí de ti la ofrenda más querida.
Tus secretos desnudos, mi amada doncella.
Y te llevo en mis sueños, a mi íntima presencia,
inseparable ilusión que alienta a vivír,
eres de mi inspiración, mi voz mi elocuencia,
el verso viviente que siempre ha de exisitir.
Eres el verbo sublime que gobierna mis sentidos,
hálito perpétuo en tan dilectas ilusiones,
codiciada perla de tesoros muy queridos,
celosamente guardada en nuestros corazones.
Incomensurables nuestros ofrendados anhelos,
murmullo de promesas en idílico altar,
sublimes momentos que nos abren los cielos,
unidos los cuerpos en frenético despertar.
Y a ti vida mía, doblego mis emociones,
voluntarios deseos de amarte a perpetuidad,
compartir felicidad, llantos y aflicciones,
fortalezas del amor y de los sentimientos seguridad.
Autor: Víctor A. Arana.
(VICTOR SANTA ROSA).
Cincinnati, Ohio, Noviembre 2008.
Te arraigaste a mi vida y te amo si,
en mi sangre palpita tu ternura
eres a mi alma perpetuo frenesí,
irradiando en mis cielos tu hermosura.
Yo no pretendo quererte, te amo,
cuál llama que enciende mi ilusión.
No sabes cuánto en silencio te llamo
y estas presente en mi corazón.
Tan solo una noche perdura en mi vida,
esa en que bajo titilantes estrellas,
recibí de ti la ofrenda más querida.
Tus secretos desnudos, mi amada doncella.
Y te llevo en mis sueños, a mi íntima presencia,
inseparable ilusión que alienta a vivír,
eres de mi inspiración, mi voz mi elocuencia,
el verso viviente que siempre ha de exisitir.
Eres el verbo sublime que gobierna mis sentidos,
hálito perpétuo en tan dilectas ilusiones,
codiciada perla de tesoros muy queridos,
celosamente guardada en nuestros corazones.
Incomensurables nuestros ofrendados anhelos,
murmullo de promesas en idílico altar,
sublimes momentos que nos abren los cielos,
unidos los cuerpos en frenético despertar.
Y a ti vida mía, doblego mis emociones,
voluntarios deseos de amarte a perpetuidad,
compartir felicidad, llantos y aflicciones,
fortalezas del amor y de los sentimientos seguridad.
Autor: Víctor A. Arana.
(VICTOR SANTA ROSA).
Cincinnati, Ohio, Noviembre 2008.