Robert Marbre
Poeta recién llegado
Del amor se habla tanto;
pero dice al final el tiempo,
siendo juez, ausencia y encanto,
hay tantas formas como historias
aferrándose como garrapatas
a caprichosas memorias.
Tantos amores guardo
dentro de mis tardes de cartón;
pero solo uno desde el cuarto
acecha, desordena lo que al olvido
construyo en el silencio de la soledad,
aquello que me aparta de todo sentido.
La casa se viste de recuerdos
como mi congoja de flores,
Perséfones que derrotan inviernos
con el susurro de aquellos temblores,
la impotencia que estalla
en la dulzura de los privilegios,
la mañana que raya
con legiones sin Aecios
para vengarnos de Atilas
que nos regalaron algo que contar,
nadie va a creer que en las antillas
se forjó un imperio de cristal
Imágenes de llanto más los de risa
que una calma sonrisa nos da igual,
El amor de verdad..
pero dice al final el tiempo,
siendo juez, ausencia y encanto,
hay tantas formas como historias
aferrándose como garrapatas
a caprichosas memorias.
Tantos amores guardo
dentro de mis tardes de cartón;
pero solo uno desde el cuarto
acecha, desordena lo que al olvido
construyo en el silencio de la soledad,
aquello que me aparta de todo sentido.
La casa se viste de recuerdos
como mi congoja de flores,
Perséfones que derrotan inviernos
con el susurro de aquellos temblores,
la impotencia que estalla
en la dulzura de los privilegios,
la mañana que raya
con legiones sin Aecios
para vengarnos de Atilas
que nos regalaron algo que contar,
nadie va a creer que en las antillas
se forjó un imperio de cristal
Imágenes de llanto más los de risa
que una calma sonrisa nos da igual,
El amor de verdad..