El Ángel Inexistente
Poeta recién llegado
Al abrir la puerta de la habitación de cuatro paredes
miré entre las fotos de mis recuerdos, de mi pasado
entre imágenes, textos e infinitos y propios enseres
y aconteció que un baúl bajo llave había encontrado.
Lo abrí con la mitad de tu corazón que conservaba
lágrimas brotaron de mis ojos con el feliz recuerdo
despegaron recuerdos de amor, y entonces soñaba
con volver a verte, sentirte, abrazarte de nuevo.
Cuando te veo pasar mientras miro a la ventana
el sol se ilumina y estalla en un destello fulgurante
oigo sonar tenue melodía de pájaros por la mañana
y sonrío al verte feliz, viéndote mirar hacia adelante.
Pero yo ya no soy feliz. Ya no te tengo, y lloro
quisiera que las flores que llevaras fueran mías
pero mi corazón apenas late, siento que muero
Yo sin tí no vivo... ¿Tú sin mí que harías?
Pero ya es tarde, te dejé escapar inconscientemente
yo mismo me condené a este infierno. ¿Cuándo acabará?
me dí cuenta de cuánto te quería, hablando sinceramente
y llorando sangre grito una y otra vez: ¿cuándo volverás?
Ya no quiero soñar más. El sol es vencido por las nubes
y mi corazón abatido ante mis memorias sobre tí
Pero saldré adelante, pues me hiciste fuerte, ¿me ves?
no, no me ves, pues no puedo existir sin tí.
Cierro el baúl. Mis recuerdos volaron al son del viento
sintieron el agitado ruido del reloj marcar el tiempo
y yo me consuelo esperando como un desesperado
que a pesar de todo, tu corazón no me haya olvidado.
Dedicado a: mi nena, que aunque nunca llegué a verte sé que nos veremos pronto