En el horizonte blanco,
Cuando nace un amor puro,
lo único que se desea es amar,
que el amor entregue su aroma,
como la belleza de la primavera,
como el olor de las camelias,
la belleza de las orquídeas,
ver tus ojos en todas partes,
sentir tu piel suave y tersa,
como la seda de un capullo,
entender cada traste de tu cuerpo,
elevarlo a sentirse en la gloria,
escapando de aquellos miedos,
que someten al deseo,
arden en los besos de pasión.