Anibal Rodriguez
Poeta adicto al portal
No es un Díos, ni es la suerte
quien cambiará los destinos
de nuestros pueblos cansinos
de injusticia, de opresión,
es la voz del corazón
de quienes justicia amamos,
mas si su grito callamos
seguirán abuso y muerte.
La libertad cuesta caro.
Martí lo pudo decir,
el callar es asentir
las barbaries que padecen
esos pueblos que merecen
un futuro promisorio
y no negro purgatorio
por negarles nuestro amparo.
Yo no comprendo el amor
que se ofrece a la mujer
cuando se olvida el deber
de luchar por lo que es justo
y no sentiría gusto
con llevarla hasta mi cama
cuando un dictador derrama
miseria, sangre y dolor.
Si nos llegan a inspirar
unos labios nacarados
también seres olvidados
el amor han de inspirarnos
y con pasión entregarnos
a luchar por ayudarles,
y con nuestra voz prestarles
del amor se hará un altar.
Que mayor necesidad
que el amor a desvalidos
esos que están oprimidos
y es su vida una condena
y se ahogan en su pena
sin esperanzas ninguna
padeciendo gran hambruna
de justicia y de equidad.
Luchar es un compromiso
que no se debe eludir.
Que les vamos a decir
a nuevas generaciones?
Que no tuvimos cojones
a encarar ingratitud,
que vimos con gran quietud
lo que cruel dictador hizo?
Un día dijo mi abuelo:
Un hijo muerto prefiero
que tener uno cordero
que no sabe rebelarse
y que es capaz de agacharse
ante las iniquidades
soportando las maldades
tan solo rogando al cielo.
Es fuerza de voluntad
que al mundo puede cambiar
no ponernos a esperar
de que un milagro suceda
demosle vuelta a la rueda
para ver brillar el sol
que ilumine cual crisol
La Paz y La libertad!!
Autor: Aníbal Rodríguez.