Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vigencia de mi presente,
espinosos arbustos de mis venas,
encadenan: nebuloso oleaje,
aquí en mi mente.
Día interminable mi fijeza,
varían los orígenes del origen,
en el zigzag vació, de mi pecho,
donde anido el compás grácil,
de tu recuerdo.
Planeta musical,
astrales limbos;
confabula lo imposible;
romper el hechizo,
verdadero; mí tormento,
y tu torrente.
Que llegue el río hasta su fuente,
el mar espera y sus corriente,
aguas claras bañando arterias,
abrazan nuestros átomos y su corriente.